Tratamiento contable de la dación en pago.

El concepto de “dación en pago” es algo que lamentablemente está en los medios de comunicación como consecuencia de que los deudores no pueden hacer frente a sus deudas, y cuando éstas están garantizadas con hipoteca sobre bienes, se ejecutan y se produce la pérdida del bien (normalmente inmobiliario) por parte del deudor pasado a manos del acreedor.

El artículo 1175 del Código Civil, establece que  “El deudor puede ceder sus bienes a los acreedores en pago de sus deudas. Esta cesión, salvo pacto en contrario, sólo libera a aquél de responsabilidad por el importe líquido de los bienes cedidos. Los convenios que sobre el efecto de la cesión se celebren entre el deudor y sus acreedores se ajustarán a las disposiciones del título XVII de este libro y a lo que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil”.

Por lo que, salvo pacto en contrario, la deuda se extingue pero solamente con referencia al valor liquido de los bienes entregados, siendo este un gran problema en los momentos actuales de muchas familias que ven como pierden su vivienda y su deuda con el banco no queda saldada, por la disminución en el valor líquido de los inmuebles.

Con independencia de este grave problema, que intenta ser solucionado con las entidades de crédito en los momentos actuales, nosotros nos vamos a detener en el aspecto contable de esta operación.

A este respecto, la resolución de 1 de marzo de 2013, del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, por la que se dictan normas de registro y valoración del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias, indica lo siguiente:

1. Los bienes del inmovilizado cedidos en ejecución de una garantía o la dación en pago o para pago de una deuda se darán de baja por su valor en libros, circunstancia que originará la cancelación total o parcial, según proceda, del correspondiente pasivo financiero y, en su caso, el reconocimiento de un resultado.

2. A tal efecto, la diferencia entre el valor razonable del inmovilizado y su valor en libros se calificará como un resultado de la explotación, y la diferencia entre el valor del pasivo que se cancela y el valor razonable del bien como un resultado financiero.

Además añadir que la consulta del ICAC núm. 2 del BOICAC número 94 de junio de 2013 sigue el mismo tratamiento, pero indicando que en el caso de que los activos sobre los que versa la consulta formasen parte del inmovilizado material o de las inversiones inmobiliarias, los ingresos obtenidos no se mostrarían en la cifra de negocios, sino como un resultado procedente de la baja del inmovilizado.

En cambio, en el caso de que los inmuebles que se transmiten formasen parte de las existencias de la empresa, al aplicarse por analogía el citado criterio, la empresa debería contabilizar en el importe neto de la cifra de negocios el valor razonable de los activos que se dan de baja.

Veamos un caso práctico:

Una sociedad que tiene unos inmuebles por un valor contable de 700.000 euros, se han adjudicado a la entidad de crédito que tenía una hipoteca sobre ellos, en concreto se trataba de las deudas a largo plazo con entidades financieras. Se le ha asignado un valor  razonable de 600.000 euros y se ha efectuado una dación en pago de la deuda que ascendía a 800.000 euros, IVA 21 % (inversión del sujeto pasivo). 

SOLUCIÓN:

Con respecto al IVA de la operación, se produce la renuncia a la exención del IVA e inversión del sujeto pasivo. Art. 84.2 TRLIS.

Las entregas efectuadas en ejecución de la garantía constituida sobre bienes inmuebles, entendiéndose, asimismo, que se ejecutará la garantía cuando se transmite el inmueble a cambio de la exención total o parcial de la deuda garantizada o de la obligación de extinguir la referida deuda por el adquirente….”.

Contablemente, se producen dos resultados, que deben ser captados por la contabilidad:

    1. Resultado de explotación: Diferencia entre el valor contable de los inmuebles (700.000 euros) menos  el valor razonable de dichos bienes (600.000 euros). Pérdida por 100.000 euros.
    2. Resultado financiero: Diferencia entre el valor de la deuda contraída (800.000 euros) y el valor razonable del bien entregado a cambio de la deuda (600.000 euros). Positivo en 200.000 euros.

 

800.000 Deudas con ent.de crédito    
100.000 (65xx) Resultados de explotación (21x) Inmovilizado 700.000
  700.000 – 600.000 (66x) Resultado financiero 200.000
    800.000 – 600.000  

También, puede verse un caso práctico siguiendo lo indicado en la consulta 2 del BOICAC núm. 94 de julio de 2013, pinchando aquí.

Un saludo para todos los amables lectores.

Espero que haya sido útil.

Gregorio Labatut Serer

Director de los siguientes diplomas On Line con título propio de la Universidad de Valencia:

– Diploma en Auditoría de Cuentas. 3ª Edición. E-Learnig. Título propio de la universidad de Valencia. Homologado por el ICAC para el primer examen de acceso al ROAC.

http://postgrado.adeit-uv.es/auditoria-cuentas

 

– Diploma de Especialización profesional Universitario en Experto Contable 5ª Edición. E-Learning. Título propio de la Universidad de Valencia. Homologado por el ICAC para el primer examen de acceso al ROAC. http://postgrado.adeit-uv.es/experto-contable
– Diploma de Especialización profesional Universitario en Gestión Financiera y Contable de la Pyme. 11ª Edición. E-Learnig. Título propio de la Universidad de Valencia. Abierto plazo de preinscripción curso 2013/2014:

http://postgrado.adeit-uv.es/gestion-financiera-pyme

1 Comentario | Leído 8536 veces
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Un comentario en “Tratamiento contable de la dación en pago.”

  1. José dice:

    Cómo se contabiliza entonces para la empresa que recibe el bien, la dación en pago de la deuda, con cancelación de la misma, sin que tengan relación, ni la entrega de ese bien tenga que ver con la deuda que se cancela.

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